“Lo importante es estar a salvo”

“Lo importante es estar a salvo”

Para los que atraviesan rutas marítimas peligrosas o recorren a pie cientos de kilómetros para llegar a Europa, su principal preocupación es encontrar la seguridad.

EN LA ISLA GRIEGA DE LESBOS, en un campamento improvisado cerca de un “primer centro de acogida”, donde los migrantes recién llegados deben registrarse ante las autoridades, cientos de familias esperan en alojamientos temporales básicos, a menudo durante días.

Daod y su esposa Layla son dos de ellos y lo único que los motivó para iniciar el peligroso viaje desde Afganistán fue la vida de sus dos hijos.

“Queremos encontrar un lugar seguro donde criar una familia”, dice Daod. “En Afganistán, ningún lugar es seguro para nosotros; nunca se sabe si la próxima persona que golpee a la puerta llevará un arma de fuego.”

La familia espera llegar a Alemania y solicitar el asilo. “He escuchado que es un buen lugar para criar a los hijos”, comenta Daod. “Pero estaremos felices en cualquier lugar que sea seguro y donde podamos estar juntos.” Daod y su esposa no están solos en este sentimiento de esperanza.

A la isla de Lesbos llegan a diario entre 1.500 y 2.000 personas. La Cruz Roja Helénica está prestando asistencia en los primeros centros de acogida, pero los recursos son escasos. El número de personas que desembarca en Grecia ha seguido aumentando y se calcula que solamente en las tres primeras semanas de agosto han llegado más de 54.000 migrantes.

En su “hogar” temporal, hecho con láminas de plástico de un lado y un pequeño olivo del otro, así como pedazos de cartón en el suelo, Mustafa relata el viaje que hizo su familia. “Llegamos a Turquía en autobús desde Afganistán. Estamos cansados, pero tenemos que esperar aquí para registrarnos antes de poder ir más lejos.”

No hay manera de volver

No ha sido un viaje fácil. Mustafa cuenta que le daba miedo cruzar el mar en la noche. “Había más de 50 personas a bordo de la pequeña embarcación. Sabemos que no es seguro, que la gente muere, pero no tenemos otra opción; no hay vuelta atrás.”

La Cruz Roja Helénica ha distribuido artículos de socorro a 450 personas dos veces por semana en el primer centro de recepción. Fuera del centro, hay miles de personas más que también necesitan ayuda.

Hoy, la mayor parte de los migrantes que llegan a Europa entran por Grecia. Desde comienzos del año, más de 160.000 personas han arribado al país, la gran mayoría cruzando el mar Egeo a una de las muchas islas cercanas a la costa turca.

La isla de Kos ha recibido muchísimos migrantes que se dirigen a Europa, ya que es uno de los lugares más cercanos a Turquía. Todas las noches, cientos de personas suben a pequeños botes de caucho y cruzan el mar en medio de la oscuridad. Como hay poco espacio en las embarcaciones, llevan lo que pueden. Es un viaje peligroso; muchas personas se han ahoga do al intentar llegar a Kos, incluso niños pequeños.

Daod y Layla de Kabul (Afganistán) cuentan que salieron con sus dos hijos en un barco desde Turquía hasta la isla griega de Lesbos en busca de un lugar seguro para su familia.

Fotografía: © Stephen Ryan/Federación Internacional

Dado el incremento del número de inmigrantes en la isla los últimos meses, la sección de Kos de la Cruz Roja Helénica ha hecho todo lo posible por prestar asistencia utilizando recursos recaudados localmente mientras llegaban los socorros de Atenas, adquiridos gracias al Fondo de Reserva para el Socorro en Casos de Desastre de la Federación Internacional.

En el primer día de las distribuciones, unas 350 personas recibieron alimentos y artículos de higiene. También se entregaron mantas y artículos para bebés. “Estamos tratando de satisfacer las necesidades más urgentes, pero no es suficiente. Urge recibir más apoyo”, explica Irene Panagiopoulo, presidenta de la sección de Kos.

Habib Jaami de Afganistán es uno de los migrantes que están esperando en Kos. Cruzó el mar desde Turquía, junto con su esposa y la familia de su primo, que incluye cinco hijos. Las dos familias huyeron de Afganistán después de recibir amenazas de muerte. “En Afganistán era un conocido presentador de televisión, pero entrevisté a las personas que no debía, y este es el precio; huir para salvar mi vida”, dice Jaami.

Stephen Ryan

Responsable de comunicación de la Federación Internacional

¿Por qué emigran?

Fotografías como esta, que muestra la destrucción de lo que antes fue un barrio muy poblado, da una respuesta rotunda a la pregunta: ¿por qué hay tanta gente que huye de sus hogares en busca de seguridad? No es solo el número de conflictos lo que lleva a un aumento rápido de la migración, sino también la naturaleza de esos conflictos, que a menudo se libran en flagrante violación de las normas básicas del derecho internacional humanitario (DIH).

En virtud del DIH, por ejemplo, las poblaciones civiles no deben ser objeto de ataques y los combatientes deben tomar medidas para no causar daños a las estructuras civiles ni a los centros de salud ni a los sistemas de agua y saneamiento que sustentan la vida.

Sin embargo, el uso indiscriminado de armamento explosivo altamente letal dentro y alrededor de las zonas urbanas densamente pobladas, no solo se cobra miles de vidas, sino que también elimina cualquier posibilidad de habitación durante muchos años.

La índole del conflicto

“No tengo conocimiento de ningún estudio concluyente que demuestre que las personas huyen a raíz de violaciones específicas del DIH, pero lo que sí observamos es que la forma en que se está librando la guerra, en zonas densamente pobladas con armamento de alta intensidad, es sin duda un factor que contribuye a los grandes desplazamientos que presenciamos hoy en todo el mundo “, dice Pierre Gentile, jefe de la Unidad de Protección del CICR.

El fenómeno actual de la migración también ha hecho resaltar las tensiones que el conflicto en Siria ha generado para los países vecinos como Irak, Líbano y Turquía. El número de refugiados que vive ahora en Líbano —más de un millón de personas o sea la quinta parte de la población del país—empequeñece el número de migrantes que buscan asilo en Europa.

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