Transformar vidas entre rejas
En centros penitenciarios de la ciudad de México, personas voluntarias de Cruz Roja no sólo salvan vidas, sino que dejan un efecto dominó de compasión hacia los demás.
Necessary cookies are required to enable the basic features of this site, such as providing secure log-in or adjusting your consent preferences. These cookies do not store any personally identifiable data.
Functional cookies help perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collecting feedback, and other third-party features.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics such as the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Advertisement cookies are used to provide visitors with customized advertisements based on the pages you visited previously and to analyze the effectiveness of the ad campaigns.
Para esta voluntaria hondureña, dar libremente su tiempo y su pasión le ofrece la oportunidad de enseñar y aprender.
El voluntariado es una experiencia enriquecedora que brinda la oportunidad de marcar una diferencia en la vida de los demás y, al mismo tiempo, ofrece una sensación de satisfacción personal. Tal es el caso de Stephany Isabela Pérez, directora nacional de juventud de la Cruz Roja Hondureña en el departamento de Marcala, que en 2022 fue reconocida como voluntaria regional del año.
Su pasión, motivación y el profundo vínculo de amistad que siente hacia su equipo es un reflejo del espíritu voluntario del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. «Un voluntario da todo lo que tiene de sí mismo sin esperar nada a cambio», explica, y añade que esta entrega desinteresada permite a los voluntarios experimentar una retribución emocional que va más allá de cualquier remuneración material.
El amor y el apego entre los miembros de un equipo de voluntarios se convierte en una fuente de apoyo y bienestar, incluso en medio de situaciones problemáticas, afirma. La posibilidad de aprender y crecer junto a los compañeros es otro punto fuerte de ser voluntario y, añade, en la Cruz Roja se aprende algo nuevo cada día.
Jugar es aprender
El interés de Stephany por los adolescentes y los niños de la comunidad la motivó a crear un juego llamado «Centros Educativos Seguros y Cruz Roja Hondureña» para ayudar a los niños y adolescentes a comprender los valores y principios fundamentales de la Cruz Roja.
Para Stephany, la mejor forma de aprender es jugando, y fue esta motivación la que la impulsó a diseñar un juego de mesa dinámico para que los estudiantes puedan avanzar, formar grupos y competir mientras adquieren conocimientos. Este juego se ha convertido en una herramienta innovadora para fomentar la educación, la creatividad y la seguridad entre los alumnos.
Las preguntas planteadas en el juego están directamente relacionadas con el manual de Escuelas Seguras, que se ha aplicado durante las intervenciones de Cruz Roja Juventud en la comunidad escolar. El juego no sólo entretiene, sino que también brinda la oportunidad de consolidar el aprendizaje y reforzar conceptos clave relacionados con la seguridad y el bienestar.
Ver también en:
Mientras la urbanización contribuye al calentamiento y pone en peligro a las personas más vulnerables, ¿qué se hace en ciudades como Hong Kong para contrarrestar los efectos del cambio climático?