Conmoción ante la muerte de más trabajadores humanitarios

Desde el comienzo del año, 17 trabajadores o voluntarios del Movimiento han perdido la vida en ataques perpetrados en diversos lugares del mundo. A principios de febrero, seis empleados del CICR resultaron muertos en Afganistán cuando el convoy en el que iban fue atacado –pese a que la sigla se veía claramente- mientras se dirigía a la provincia de Jawzan, donde se realizaría una distribución. En el momento de escribir esta noticia otros dos empleados seguían desaparecidos. También en febrero, dos miembros de la Media Luna Roja Árabe Siria fueron muertos junto con dos personas que habían acudido a recibir ayuda en un centro de distribución en la ciudad de Hamadaniya. Varias personas más resultaron heridas. En enero, dos paramédicos de la Cruz Roja Mexicana fueron asesinados por hombres armados mientras llevaba a cabo sus tareas humanitarias en Ixtapaluca (México). Por otra parte, en enero, un ataque aéreo accidental en un campamento de desplazados en Rann (Nigeria) mató a más de 70 civiles, entre ellos seis trabajadores de la Cruz Roja de Nigeria. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja condenó enérgicamente los ataques e insistió en que las partes contendientes tomen todas las medidas necesarias para que los trabajadores humanitarios no sean nunca objeto de ataques.

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